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VIRGEN DE RONCESVALLES. LA LEYENDA.

La preciosa escultura de la Virgen de Roncesvalles, realizada en el siglo XIV, tal vez en los talleres de Rieux en Toulouse (se atribuye la puerta del Amparo de la catedral de Pamplona a los mismos talleres), es de madera de nogal forrada de chapa de plata.



En toda España hay 7 esculturas de María, de buen tamaño, forradas de chapa de plata. Todas son románicas excepto la de Roncesvalles, gótica. Del total, 6 están en Navarra: Catedral de Pamplona, Sangüesa, Ujué, Estella, Dicastillo y Roncesvalles. La 7ª está en la catedral de Toledo.
Respecto a la Virgen de Roncesvalles, a pesar de estar reconocida su factura francesa, la leyenda nos remite a tiempos muy lejanos, haciéndola increible. Por otra parte, la leyenda, con el tiempo y la imaginación de quienes la cuentan, ira cogiendo unos tintes más y más extraordinarios, creando variantes de la misma, aunque la primera parte es bastante similar en  todas las versiones. Veamos.
En líneas generales nos cuentan que en tiempos de las oleadas musulmanas que subieron hasta el norte de la península, en un tiempo impreciso entre los siglos VIII y X, la comunidad de Roncesvalles, temerosa, decide ponerse a salvo del peligro, pasando al otro lado del Pirineo. Antes de marchar, esconden la imagen de la Virgen pasando muchos años, incluso generaciones, hasta que pudieron volver ignorando donde se había guardado la escultura.
Fueron pastores los que permitieron dar con ella, al toparse un anochecer con un ciervo que presentaba luces en la cornamenta , detenido en un punto del bosque mientras se oian cantos. El suceso se repitió varias veces hasta que, deciden excavar junto al lugar y encuentran aquella antiquisima escultura.
Por el momento dejamos aquí y volveremos con las variantes en otra entrada, pues hoy vamos a poner la foto del grupo de Barcelona que vino el pasado 3 de diciembre, y posó así de sonriente.


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